El Clínico de Málaga retoma que los enfermos visiten el hospital antes de operarse de corazón para aclararles dudas

El centro hospitalario pone de nuevo en marcha, tras dos años, la escuela de los pacientes que van a ser intervenidos quirúrgicamente de una dolencia cardiaca

El Hospital Clínico Virgen de la Victoria, a través de las áreas de Corazón, Anestesia y Reanimación y Participación Ciudadana, acaba de retomar tras dos años de pandemia su actividad en la escuela de pacientes, lo que permite a los enfermos, así como a sus familiares o acompañantes, conocer de primera mano las unidades y los profesionales que les atenderán durante su estancia en el centro para operarse de corazón.

Estas visitas programadas, que se llevan a cabo antes de las intervenciones, ayudan de forma muy significativa a reducir los niveles de ansiedad de los pacientes, con lo que se mejora el afrontamiento de este proceso de salud, que requiere ingreso en el área de recuperación postanestésica y en la planta de cardiología tras pasar por el circuito quirúrgico de cirugía cardiaca. Los enfermos han sido recibidos por los profesionales médicos y de enfermería responsables de las distintas áreas, que han explicado cada tramo del proceso asistencial y aclarado las dudas planteadas por los asistentes.

Así, los pacientes y sus familias han recibido información detallada sobre todo el circuito que van a seguir una vez ingresen en el hospital para operarse de corazón, su paso por el quirófano, así como su estancia en la unidad de anestesia y reanimación, donde permanecen ingresados normalmente entre 48-72 horas (horarios de visitas e información para los familiares, etcétera), y el retorno al área de hospitalización hasta su alta a domicilio.

Contar la experiencia vivida

Con el objetivo de fomentar la participación de los ciudadanos, se ha contado con la colaboración de María Victoria Martín Palma, que, como paciente experta y presidenta de la Asociación de Pacientes Anticoagulados y Coronarios de Málaga (APAM), ha proporcionado una visión cercana de la incorporación a la vida cotidiana tras una operación del corazón vivida desde su propia experiencia.

Esta iniciativa, que se engloba dentro de las actividades programadas para el usuario por parte de la Unidad de Formación del Hospital Clínico, forma parte de los talleres de la escuela de pacientes de cirugía cardiaca, dentro del programa ‘Educa a tu corazón’.

Además, esta actividad se suma a otras escuelas de pacientes ya puestas en marcha por el área del corazón del hospital como son las de insuficiencia cardiaca, dispositivos de estimulación cardiaca y la de grupos multifamiliares, cuya experiencia es bastante nutrida antes de la pandemia.

El servicio de cirugía cardiaca del Hospital Clínico realiza cada año unas 500 intervenciones de cirugía cardiaca mayor, de las cuales, unas 80 operaciones son casos urgentes. Por otro lado, de los pacientes programados, unos 180 sufren problemas valvulares, más 165 tienen dolencias de tipo coronario y el resto son operados de procedimientos varios. Cabe destacar los programas quirúrgicos de reparación valvular, cirugía cardiaca mínimamente invasiva y tratamiento endovascular de la patología aórtica, entre otros. Este servicio mantiene abiertas tres consultas semanales de postoperatorio, aorta e inclusión en lista de espera, en las que son atendidos más de 600 enfermos cada año.

Fuente: DiarioSur

Málaga es una ciudad cardioprotegida

Málaga es una ciudad cardioprotegida con más de 500 desfibriladores instalados en la vía pública, edificios y autobuses de la @EMT_Malaga.

Consulta las ubicaciones en http://desfibriladores.malaga.eu

La Unidad de Cardiología y Cirugía Cardiaca del Hospital Clínico de Málaga recibe la certificación de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía

El delegado territorial de Salud y Familias en Málaga ha hecho entrega de los distintivos de calidad a las unidades de Aparato Digestivo, Cardiología y Cirugía Cardiovascular, y Endocrinología y Nutrición

Tres unidades del Hospital Universitario Virgen de la Victoria

El Hospital Universitario Virgen de la Victoria ha recibido hoy la certificación de calidad para sus unidades de Aparato Digestivo, Cardiología y Cirugía Cardiovascular, y Endocrinología y Nutrición. Las tres unidades han obtenido el nivel ‘Avanzado’ de certificación tras superar el proceso de evaluación con la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA), entidad perteneciente a la Consejería de Salud y Familias e integrada en la Fundación Progreso y Salud, y cuyos estándares están reconocidos por organismos de acreditación nacional e internacional como la ENAC o la International Society for Quality in Healthcare (Isqua).

El hospital ha acogido esta mañana la entrega de los distintivos de calidad a los equipos responsables de los tres servicios por parte del delegado territorial de Salud y Familias en Málaga, Carlos Bautista Ojeda, y del director de la ACSA, José Ignacio del Río Maza de Lizana, que han estado acompañados por el director gerente del Hospital Universitario Virgen de la Victoria, José Antonio Ortega Domínguez, y su equipo directivo.

Con estos reconocimientos, las unidades certificadas demuestran su compromiso con la excelencia y la mejora continua del servicio que ofrecen a la ciudadanía, garantizando que su actividad se ajusta a los criterios de calidad definidos en el manual de estándares la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía para unidades de gestión clínica. Estos criterios evalúan aspectos referidos a la organización de la actividad, la accesibilidad y continuidad de la atención, los derechos de los usuarios o la seguridad de los procesos.

A través de la autoevaluación que las unidades han realizado sobre los estándares de la ACSA, ratificada en una visita de evaluación, el proceso de certificación constituye, además de un reconocimiento, una oportunidad de aprendizaje y crecimiento, que en este caso ha permitido identificar y desarrollar más de 200 acciones de mejora.

Asimismo, el equipo evaluador ha destacado aspectos de la actividad de estas unidades que han sido considerados verdaderas fortalezas de su labor.

Aparato Digestivo

En el caso de Aparato Digestivo destacan las consultas virtuales que la unidad realiza con atención primaria, la digitalización del consentimiento informado para su inclusión en la historia clínica electrónica, las condiciones de accesibilidad e iluminación natural con las que cuentan las distintas estancias de la unidad, y el compromiso de la unidad con la confidencialidad de los datos de los pacientes, a través de procedimientos de anonimización.

Cardiología y Cirugía Cardiovascular

Por su parte, la unidad de Cardiología y Cirugía Cardiovascular ha implantado diferentes fórmulas de resolución asistencial que permiten optimizar tiempo y recursos, como las consultas de acto único, la consulta virtual semanal con atención primaria, la autogestión de citas de pruebas complementarias o las consultas virtuales de enfermería de insuficiencia cardiaca. Además, la unidad ha desarrollado dos sitios web para facilitar la comunicación entre el centro y la ciudadanía (a través de http://www.areadelcorazonhcvv.com), y para divulgar información sanitaria sobre patologías específicas como el síndrome de Marfan (https://www.canalmarfan.org).

La unidad participa también en el proyecto “Escuela de pacientes” de la Escuela Andaluza de Salud Pública, para mejorar la formación de las personas que viven con insuficiencia cardiaca, y tiene implantado un programa de Rehabilitación Cardiaca completo que incluye actividades de promoción de hábitos saludables.

Endocrinología y Nutrición

Por otro lado, la unidad de Endocrinología y Nutrición ha demostrado su apuesta por la mejora de la accesibilidad, a través de la apertura de agendas y consultas en otros centros. Entre sus fortalezas, destacan también la promoción de actividades de educación para la salud y hábitos saludables, la realización de actividades de prevención y promoción de la salud, su actividad investigadora y sus iniciativas en el ámbito de la seguridad del paciente.

Certificación de centros y unidades

Con estos reconocimientos, el Hospital Universitario Virgen de la Victoria ratifica una vez más su compromiso con la cultura de la calidad y con la certificación como herramienta de análisis interno y mejora continua. Este centro del SAS cuenta ya con diez centros y unidades certificados por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía. Además de las que hoy han recogido su certificación, cuentan con este distintivo las unidades de Anestesiología y Reanimación, Cuidados Intensivos, Neumología, Oncología Médica, Oncología Radioterápica y Radiofísica, la unidad de Formación Continuada y el Hospital de Alta Resolución de Benalmádena

La Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía es una entidad de evaluación y certificación adscrita a la Consejería de Salud y Familias e integrada en la Fundación Progreso y Salud. Su actividad de certificación se dirige a los centros y unidades sanitarias y de servicios sociales, a las competencias de los profesionales sanitarios y a la formación continuada, según el modelo de certificación del Sistema Sanitario Público de Andalucía, buscando siempre la excelencia en la atención sanitaria y favoreciendo una cultura de la mejora continua. Para más información sobre la ACSA: www.juntadeandalucia.es/agenciadecalidadsanitaria.

Fuente:  Unidad de Comunicación del Hospital Universitario Virgen de la Victoria

26 marzo 2022: Curso de Soporte Vital Básico y Uso del Desfibrilador (SVB-DEA) dirigido a todo el público

El sábado 26 de marzo, se va a impartir gratis un Curso de Soporte Vital Básico y Uso del Desfibrilador (SVB-DEA) de 10 a 14 H. en el
Salón de Actos del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga.
Este curso va dirigido a todo el público.
Interesados solicitarlo a salvarvidascontusmanos@gmail.com "</p
Gracias por difundir en vuestro entorno familiar y social.

El infarto femenino, ¿cómo avisa?

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), mueren más mujeres que hombres de enfermedades cardiovasculares. En concreto, 9.000 más. Sin embargo, la percepción de que el infarto y otros eventos relacionados con la salud cardiovascular son cosa de hombres sigue estando presente en la mayoría de la sociedad.

“La realidad es que las enfermedades cardiacas son la primera causa de muerte en las mujeres”, asegura la doctora Paola Beltrán, coordinadora del Grupo de Trabajo de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) Mujeres en Cardiología. Por eso es necesario que las mujeres conozcan que ellas también son vulnerables a la enfermedad cardiovascular, de forma que puedan prevenirla o actuar rápido en caso de que sufran un infarto, cuyos síntomas clásicos incluyen dolor opresivo en el centro del pecho o en la zona epigástrica (estómago), que puede irradiarse a brazo izquierdo, ambos brazos, cuello, mandíbula y/o espalda; sudoración, náuseas y dificultad respiratoria. Aunque estos síntomas se dan en ambos sexos, el dolor torácico típico en mujeres es menos específico y en un porcentaje mayor se objetiva enfermedad coronaria no obstructiva.

Además, la coordinadora del Grupo de Trabajo de la SEC Mujeres en Cardiología recuerda que el colectivo femenino sufre con más frecuencia “náuseas, vómitos e indigestión, y también refieren más a menudo dolor en el centro de la espalda y en la mandíbula. Por otra parte, las mujeres premenopáusicas suelen presentar con mayor frecuencia que las posmenopáusicas síntomas atípicos, mientras que las mujeres de edad avanzada pueden referir disnea súbita”, dice recordando que “lo más importante es que las mujeres seamos conscientes de que cualquiera de estos síntomas puede ser un infarto y hay que solicitar ayuda médica de forma precoz”.

Estar prevenidas es muy importante ya que el pronóstico de un infarto de miocardio es peor en mujeres que en hombres. Un porcentaje mayor fallece antes de llegar a un hospital (52% frente al 42% en los hombres) y el pronóstico es también peor tras la hospitalización. Lo explican factores como que las mujeres tienden a presentar enfermedad coronaria aproximadamente 10 años más tarde que los hombres, por lo que suelen tener mayores comorbilidades (enfermedad renal, osteoarticular, anemia…). Además, las mujeres suelen consultar con mayor retraso, tardan más en ser diagnosticadas al presentar a veces síntomas atípicos y, según las investigaciones realizadas, reciben tratamientos menos agresivos que los hombres. Por otro lado, durante la hospitalización, las mujeres tienden a presentar mayores complicaciones como insuficiencia cardíaca, ictus o necesidad de transfusiones.

Aunque estar alerta por si aparecen algunos de los síntomas citados es clave, la prevención es la herramienta fundamental a la hora de luchar contra la enfermedad cardiovascular. Campañas como #mujeresporelcorazón centran su atención en vigilar los factores de riesgo, además de explicar a las mujeres en qué consiste la enfermedad cardiovascular y cómo actuar ante una urgencia cardiaca. Por otra parte, iniciativas como #lasmujeresnosmovemos intentan concienciar a las mujeres de la importancia de hacer ejercicio físico y seguir unos hábitos de vida saludables.

Fuente: Fundación Española del Corazón

Málaga CARDIOPROTEGIDA

¡Málaga está cardioprotegida! Facilitamos los pasos a dar en el gráfico que acompaña este texto.

Ubicación de los desfibriladores en Málaga

Investigación genética

Su finalidad es localizar los genes causantes de enfermedades hereditarias e identificar los defectos genéticos responsables de dichas dolencias. El diagnóstico genético puede ser importante no solo para confirmar la enfermedad de sospecha sino también para realiza el cribado en familiares.

Toda la información genética del ser humano está contenida en la molécula de ADN, en la que están presentes las unidades de la herencia denominadas genes. Los genes determinan la síntesis de proteínas, las cuales constituyen las unidades funcionales del organismo y son responsables de los caracteres humanos. Una alteración a nivel del ADN, denominada mutación, puede producir la síntesis de una proteína defectuosa, que provocará o no una enfermedad en función de la importancia de dicha proteína en el cuerpo humano. Si la mutación afecta a una célula reproductiva se transmitirá a los descendientes, provocando una enfermedad hereditaria que puede perpetuarse en generaciones sucesivas. Algunas enfermedades son monogénicas, es decir, provocadas por un solo gen defectuoso pero la mayoría son poligénicas, en las que la enfermedad se debe a la interacción de diferentes genes. El hecho de que determinadas enfermedades se presenten de forma más frecuente entre miembros de una familia es una observación tan antigua como la medicina clínica que llevó a identificar los factores genéticos como determinantes importantes en la causa de la enfermedad.

En las últimas décadas, la investigación científica se ocupa con especial entusiasmo de las técnicas de biología molecular y del ADN recombinante. Esto ha propiciado una evolución vertiginosa en la genética humana que ha permitido localizar los genes causantes de enfermedades hereditarias e identificar los defectos genéticos responsables de dichas enfermedades. La aparición de técnicas de Biología Molecular que nos permiten examinar los genes, ha revolucionado todas las áreas de investigación en Biomedicina y han empezado a incorporase a la práctica de la Medicina. La cardiología ha ido incorporando estas técnicas a un ritmo más lento, pero los avances en los últimos años han sido espectaculares: se han descubierto numerosos genes causantes de enfermedades cardíacas. El primer gen localizado fue el de la miocardiopatía hipertrófica, en 1990, y desde entonces, se ha avanzado en todas las enfermedades cardiacas familiares. En 1998 se habían identificado 5 genes y más de 70 mutaciones responsables de miocardiopatía hipertrófica (todas ellas afectan a proteínas del músculo cardiaco). Su análisis ha demostrado que distintas mutaciones tienen diferente significado pronóstico, y que las mutaciones no predicen el fenotipo [conjunto de caracteres hereditarios que posee cada individuo] de forma total, sino que pueden estar moduladas por otros genes modificadores. En esta enfermedad, los parámetros clínicos son poco específicos como indicadores de muerte súbita. Por tanto, se deduce que resulta clave un estudio genético en este sentido.

Avances necesarios en la investigación genética

Las arritmias familiares también están siendo estudiadas. En lo que se refiere a la fibrilación auricular, destaquemos la importantísima contribución de un científico español, Ramón Brugada, que identificó y localizó en el cromosoma 10 el gen causante de la enfermedad en cinco familias españolas que la padecían. Los resultados de estos estudios son muy alentadores e indican la clara necesidad de realizar un diagnóstico genético en todos los pacientes con estas enfermedades. Los avances ya conseguidos permiten identificar individuos con diferentes riesgos genéticos y diseñar para ellos mejores opciones terapéuticas y preventivas de las enfermedades estudiadas.

En el momento actual, la investigación en la genética del problema cardiológico se centra en la cartografía del genoma humano, tratando de identificar genes mórbidos, especialmente en cardiomiopatías y arritmias. A la velocidad con que todas las técnicas precisas están evolucionando, junto con los impresionantes avances realizados dentro del Proyecto Genoma Humano, es muy probable que en los próximos años podamos conocer el resto de los genes causantes de enfermedades cardiológicas familiares. Así mismo, la terapia cardiaca se ha beneficiado de los medicamentos fabricados mediante ingeniería genética y los proyecto de tratamiento con terapia génica están ya en marcha en todo el mundo

A pesar de las dificultades, existen importantes razones para continuar con el esfuerzo de identificar los genes implicados en estas enfermedades y sus alteraciones. La identificación de las bases genéticas de algunas miocardiopatías tiene implicaciones diagnosticas, y con el tiempo en el tratamiento.

Fuente: Fundación Española del Corazón

Legumbres, una saludable opción para reducir el riesgo de infarto y angina de pecho

Además de deliciosas, económicas y saciantes, las legumbres son muy saludables.

El objetivo es popularizar este tradicional producto de consumo destacando sus ventajas nutricionales para mejorar la salud de la población, especialmente la cardiovascular. Porque la composición de las leguminosas es tan beneficiosa para el corazón que su consumo frecuente reduce el riesgo de infarto y angina de pecho.

Lo comprobaron en un estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition, en el que un metaanálisis con datos de más de medio millón de personas de tres continentes concluyó que el consumo frecuente de legumbres reduce en un 14% el riesgo de sufrir cardiopatía isquémica (infarto o angina de pecho). Por otra parte, otro metaanálisis, este realizado por investigadores de la Universidad de Toronto y publicado en Canadian Medical Association Journal, llegó a la conclusión de que las personas que comen legumbres una vez al día durante una media de seis semanas reducen los niveles de colesterol LDL (el llamado “colesterol malo”) en 0,17 mmol/L, lo que equivale a una disminución del 5% en los niveles de colesterol LDL y a una reducción potencial de muerte por enfermedad cardiovascular de entre el 5 y el 6%.

 

¿Qué aportan?

La razón de que las legumbres sienten tan bien a nuestro corazón se encuentra en su composición. “Por definición, una dieta sana debe tener un porcentaje alto de fibra y pocas grasas saturadas. Y, precisamente, las legumbres aportan un alto contenido en fibra, son la principal fuente de proteínas de origen vegetal y contienen una cantidad muy baja de grasas”, explica el Dr. Ignacio Fernández Lozano, secretario general de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

En concreto, las legumbres son ricas en proteínas (17-25% de la composición total), hidratos de carbono de bajo índice glucémico (en torno al 55%) y fibra (11-25% de su contenido), lo que las hace imprescindibles en el equilibrio metabólico, disminuyendo la absorción de colesterol y azúcares, por lo que deben incluirse siempre en una dieta cardiosaludable. Además contienen varios micronutrientes, minerales (calcio, hierro y magnesio) y vitaminas del grupo B.

 

¿Cuánto y cómo consumir?

Según los especialistas, el consumo de legumbres que consigue reducir el riesgo cardiovascular está en tono a cuatro raciones semanales, entendiendo por una ración alrededor de 70 gramos de producto en crudo (1 plato normal individual de legumbre cocida).

En cuanto a cómo consumirlas, aunque son ricas en proteínas, lo cierto es que también son deficitarias en alguno de los aminoácidos esenciales, por lo que por sí solas no contienen proteínas de alto valor biológico. Por ello deben combinarse con cereales o cocinarlas en potajes con cereales, pescados y verduras. “La gastronomía tradicional está repleta de platos de legumbres combinadas con verduras, cereales, carnes y pescados que constituyen una comida completa y aportan en algunos casos todos los nutrientes necesarios para una alimentación correcta”, explica María Elisa Calle, profesora y delegada del Decano para Nutrición Humana y Dietética en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

Tipos de legumbres y beneficios

  • Lentejas: contienen un 25% de proteínas y tan sólo un 3% de lípidos. Además tienen hierro y vitaminas del complejo B, así como calcio y magnesio en cantidades relativamente importantes. Por otro lado, su alto contenido en fibra, 17 g/100 g, y en almidón las convierte en un importante aliado frente al estreñimiento. Combinadas con el arroz, se complementan constituyendo un alimento básico para los vegetarianos, ya que sustituyen a la carne, la leche o los huevos.
  • Garbanzos: es la legumbre más consumida en España y una importante fuente de calcio. Contiene algo más de lípidos que las otras legumbres, casi un 5%, pero son ácidos grasos polinsaturados y monoinsaturados, que son los menos perjudiciales para la salud cardiovascular. Además son un alimento saciante y se necesita menos cantidad por ración para satisfacer el apetito.
  • Soja: contiene una variedad de proteínas muy completa y presenta unas sustancias llamadas fitoestrógenos que actúan como antioxidantes y que ayudan a regular los niveles hormonales de las mujeres. Tiene un gran contenido de proteínas, pero también mayor cantidad de lípidos, hasta un 18%, y menos fibra que las anteriores, si bien su contenido en magnesio es muy elevado. Se consume como cualquier otra legumbre y es especialmente sabrosa guisada junto con lentejas y verduras.

Fuente: Fundación Española del Corazón

Claves para controlar la anticoagulación en la mujer

¿Hay diferencias entre hombres y mujeres en cuanto a la prevalencia, el diagnóstico y el tratamiento de la fibrilación auricular? Según la doctora Ana María Peset Cubero, cardióloga del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón, la respuesta es que sí, aunque con matices. De ello habló junto al doctor Juan José Gómez Doblas, cardiólogo del Hospital Universitario Virgen de la Victoria, de Málaga, en el VIII Foro de Salud Cardiovascular para Pacientes y Familiares celebrado el pasado 17 de noviembre, en el que también intervino Mª Victoria Martín Palma, paciente experto y presidenta de la Asociación de Pacientes Anticoagulados y Coronarios de Málaga.

En el encuentro, la doctora Peset Cubero recordó que la enfermedad cardiovascular sigue siendo la primera causa de mortalidad, y anualmente mueren más mujeres que hombres debido a ella. Para combatir esta realidad y reducir las cifras de mortalidad resulta fundamental controlar factores de riesgo como el tabaquismo, niveles de colesterol elevado, diabetes, hipertensión, obesidad, sedentarismo y polución, ya que todos ellos acumulan riesgo cardiovascular. Pero además, diagnosticar y tratar la fibrilación auricular, que es la arritmia más común en la población, también puede ayudar a reducir la mortalidad por causa cardiovascular.

La realidad es que la fibrilación auricular es muy frecuente, tanto que a lo largo de la vida uno de cada tres individuos va a padecer este tipo de arritmia. Y aunque en el hombre se suele presentar antes, la prevalencia se va a igualar al llegar a mayor edad.  Un electrocardiograma puede dar la voz de alarma. “Se trata de un ritmo que es irregular y la causa viene de las aurículas. Este caos que se forma en la contracción auricular facilita la formación de trombos, y esos trombos se pueden desprender y producir embolias. Por eso es muy importante, al diagnosticar este tipo de arritmia, controlar el riesgo tromboembólico pautando la anticoagulación”, recordó la doctora Peset Cubero añadiendo que la embolia, cuando llega a la circulación cerebral, va a producir un ictus, mientras que si el émbolo llega a la circulación coronaria producirá un infarto y si llega a la circulación de las extremidades, una isquemia arterial.

La anticoagulación se utiliza precisamente para prevenir las trombosis y las embolias, y en la actualidad contamos con tres tipos de tratamientos: las heparinas, que son inyectables, y se utilizan de una forma transicional; los anticoagulantes antivitamina K, como Sintrom o Warfarina, en los que es imprescindible seguir controles periódicos y ver el grado de anticoagulación, que se mide mediante la determinación del INR, que debe estar en un rango entre 2 y 3; y los anticoagulantes de acción directa, en los que no es necesario hacer controles periódicos porque tienen una acción rápida y no interaccionan con alimentos ni con la mayoría de los medicamentos. “Los tres tipos de medicamentos nos van a producir riesgo de hemorragia, pero la reducción de trombosis siempre supera al riesgo hemorrágico”, señaló la cardióloga del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón recordando que hay un millón de pacientes anticoagulados en España.

Diferencias entre hombres y mujeres

¿Qué diferencia a hombres y mujeres en todo este escenario? Para empezar, las mujeres tienen más riesgo de ictus isquémico, algo en lo que pueden influir varios factores, como los hormonales, las adherencias o la presentación de síntomas. “El debate siempre ha estado y se cree que el sexo femenino es un factor modificador del riesgo de ictus dependiendo sobre todo de la edad, más que un factor de riesgo en sí”, explicó la doctora Peset Cubero añadiendo que, además, las mujeres suelen tener más sintomatología y el síntoma de palpitaciones está peor controlado. “Las mujeres tenemos características como el ciclo menstrual, la utilización de anticonceptivos, el periodo de embarazo y lactancia, la utilización de terapia hormonal en la menopausia… Todo eso influye en el sistema de coagulación, y hay un riesgo trombótico dinámico, que va cambiando”, indicó.

De ahí que el buen control de la anticoagulación en la mujer sea un factor esencial para su salud cardiovascular. En especial porque, como recordó Mª Victoria Martín Palma, paciente experto y presidenta de la Asociación de Pacientes Anticoagulados y Coronarios de Málaga, en las mujeres hay una mayor inestabilidad, con más subidas y bajadas del INR. Sin embargo, con el control adecuado su riesgo se reduce drásticamente. “Se puede llevar una vida completamente normal siendo paciente anticoagulado, solo hay que tener responsabilidad para seguir el tratamiento y formación para saber cómo actuar”, aseguró.

Así afectan los cigarrillos electrónicos a tu salud cardiovascular

Su consumo aumenta año tras año, especialmente entre la población más joven: según los datos de la encuesta ESTUDES 2018-2019, en España casi la mitad de los estudiantes de 14 a 18 años ha consumido en alguna ocasión cigarrillos electrónicos (48,4%). Entre otras razones, porque la población en general, y los adolescentes en particular, no asocian su consumo a ninguna clase de peligro. Sin embargo, la ciencia cada vez cuenta con más evidencias que hablan del daño que puede producir el vapeo.

Según se explica en el Informe sobre los cigarrillos electrónicos realizado por el Ministerio de Sanidad, aunque estos productos se publicitan habitualmente como inocuos, suponen un riesgo para la salud vinculado tanto al uso como a la exposición al aerosol que emiten. Entre las principales consecuencias de su consumo a corto plazo, el informe cita “efectos fisiológicos adversos en las vías respiratorias similares a aquellos asociados al humo del tabaco”, además de otros potenciales peligros por las sustancias cancerígenas que se han encontrado en los líquidos y el aerosol de los cigarrillos electrónicos, a lo que añade que además se han descrito intoxicaciones y otros efectos adversos relacionados con estos productos. Por otra parte, su utilización genera “emisión de propilenglicol, partículas PM2.5, nicotina y sustancias cancerígenas que pueden contaminar los espacios cerrados, con los consecuentes riesgos por exposición pasiva”, detalla el informe.

Pero además de todo lo anterior, pueden provocar daño cardiovascular. Así se explica en el informe ‘Cigarrillos electrónicos: una nueva amenaza para la salud cardiovascular’, elaborado por la World Heart Federation (WHF), donde se afirma que los consumidores de cigarrillos electrónicos tienen casi el doble de probabilidades de sufrir un infarto que los no fumadores, como explicábamos en una reciente nota de prensa. Otras consecuencias del vapeo apuntadas por los expertos son la elevación del ritmo cardiaco y la presión arterial, latidos cardiacos irregulares, problemas vasculares y un posible incremento del riesgo de coágulos sanguíneos. Y eso sin contar con que la nicotina es una sustancia tóxica y altamente adictiva que también se encuentra en los cigarrillos electrónicos electrónicos, lo que puede generar una alta dependencia. De hecho, muchos fumadores de estos dispositivos la desarrollan, ya que se trata de una sustancia que puede ser tan adictiva como la cocaína o la heroína.

Por todo lo anterior, los expertos creen que es vital monitorizar el uso de estos productos y desarrollar estrategias para prevenir la promoción, venta y uso de cigarrillos electrónicos por adolescentes. De ahí que la WHF, a la que se ha sumado la Fundación Española del Corazón (FEC), pida a los gobiernos una regulación más estricta y una mayor supervisión de las estrategias de marketing y ventas de estos dispositivos, en un intento decidido de poner freno a esta nueva forma de consumo de tabaco, especialmente entre la población joven.

Fuente: Fundación Española del Corazón