Un estudio llamado NEO-MINDSET ha examinado el balance entre la isquemia y una hemorragia al retirar la aspirina tras una operación coronaria. La actuación típica tras una intervención coronaria es la terapia antiplaquetaria dual de aspirina y el receptor P2Y12. Pero esta actuación genera que un porcentaje de los pacientes presenten hemorragia. Esto ha llevado a la búsqueda de nuevos tratamientos o líneas de actuación.

Este estudio planteó una retirada temprana de la aspirina, si bien manteniendo la monoterapia con el inhibidor P2Y12 justo después de la intervención.

Para realizarlo, se separaron los pacientes que acababan de salir de una intervención coronaria percutánea, de forma que se mantuviera una proporción 1:1. Al primer grupo se le retiraría la aspirina desde el primer momento y se seguiría con el inhibidor; el segundo grupo seguiría tanto con la aspirina como con el inhibidor. El estudio tuvo una duración de 12 meses y participaron 3410 pacientes.

Tras la recopilación de datos, se observó que el porcentaje de mortalidad en ambos grupos era parecido; un 7,0 % en el primer grupo y un 5,5 % en el segundo grupo. Lo que llevó a la conclusión de que la retirada precoz de la aspirina no cumplió con el porcentaje de supervivencia que se esperaba.

Aun así, es importante que se sigan realizando este tipo de investigaciones para poder conocer mejor el proceso de actuación y la retirada de ciertos fármacos en el momento debido, siempre prestando atención a la personalización de la necesidad de cada paciente. Por ejemplo, se puede plantear la retirada temprana de aspirina si se conoce que el paciente presenta riesgos altos de hemorragias o ha sufrido una en los primeros 30 días tras la operación.

Si desea saber más: https://secardiologia.es/blog/16219-la-retirada-precoz-de-aspirina-tras-un-sca-incrementa-los-eventos-isquemicos-y-la-mortalidad