El uso de la resonancia magnética cardiaca (RMC), junto al mapeo T1 y la cuantificación del volumen extracelular (VEC), constituyen un nuevo avance en el tratamiento de la amiloidosis cardiaca por transtiretina. Hasta ahora se han utilizado biomarcadores séricos (sustancias medidas en sangre que nos indican procesos biológicos o respuestas a tratamientos) que, en el contexto de la amiloidosis, explicaban las alteraciones estructurales y funcionales del sistema cardiovascular. La aplicación de las nuevas herramientas como el VEC, que permite cuantificar la carga amiloide miocárdica, junto con la RMC, posibilita el seguimiento evolutivo de la enfermedad para evaluar su estabilización o regresión.
Estos avances son de vital importancia para las terapias modificadoras de enfermedad. Una de ellas usa un agente llamado patisirán, que actúa reduciendo la producción de transtiretina en el hígado para así disminuir la probabilidad de que la proteína forme agregados en forma de fibras en el espacio extracelular del miocardio. Se empleó la RMC , junto con VEC, para evaluar si efectivamente esta inhibición generaba una estabilización o una reducción de la carga amiloide.
Este estudio contó con 189 pacientes con amiloidosis cardiaca por transtiretina. A 70 de estos pacientes se les trató con patisirán, y a los restantes 119, no. Tras un año, se estudió a 160 de los pacientes, y al cabo de dos años, a 75 pacientes. Los que no recibieron el tratamiento mostraron un VEC con un gran aumento; en cambio, en los que sí fueron tratados con patisirán, el VEC se mantuvo estable o incluso en un pequeño grupo hubo una regresión. Este hecho demuestra la utilidad de estas nuevas técnicas a la hora del tratamiento y seguimiento de la amiloidosis por transtiretina.
De este modo, destaca la importancia de prestar más atención a los métodos que ayuden a estimar de forma directa la carga amiloide. El uso del VEC ha supuesto un gran avance, pero tiene sus limitaciones, como la interferencia del hematocrito o cambios en el comportamiento intracelular. O, por ejemplo, el uso de la RMC no puede llevarse a cabo en todos los pacientes, debido a que en algunos está contraindicado o no hay dispositivos compatibles.
Gracias a este estudio la medicina tiene un nuevo camino que investigar para realizar un correcto seguimiento y la progresión de la transtiretina en la amiloidosis cardiaca.
Para saber más: https://academic.oup.com/eurheartj/article/46/46/5049/8196588?login=false