La hipertensión arterial resistente representa un reto actual en la cardiología. Se da cuando la presión arterial se mantiene por encima de los objetivos recomendados a pesar del uso de inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA) como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA-II) o inhibidores del receptor de angiotensina y de la neprilisina (ARNI).

Frente a esto, el estudio KARDINAL propone una nueva aproximación: bloquear el sistema desde su origen silenciando el SRAA con terapia antisense usando el fármaco tonlamarsen.

El estudio de KARDINAL se encuentra en fase II y contó con la participación de 485 pacientes con hipertensión arterial no controlada a pesar del uso de 2 a 5 fármacos antihipertensivos. De estos pacientes, 194 eran mujeres y 291 hombres. Además, el 82 % ya estaban empleando tratamiento de IECA o ARA-II.

A todos los pacientes se les administró una dosis inicial de 90 mg de tonlamarsen y, tras esto, se dividieron en grupo experimental y placebo durante 16 semanas. Los objetivos primarios del estudio eran cambiar los niveles de angiotensinógeno plasmático y variar la presión arterial sistólica.

Una vez obtenidos los resultados, se observó una disminución del angiotensinógeno plasmático del 67 % en aquellos pacientes a los que se les suministró el fármaco de forma continua. En cambio, el grupo placebo presentó una disminución del 23 %. Lo que sorprendió a los investigadores fue la escasa reducción en la presión arterial.

Ante esta situación, se propusieron varias hipótesis:

  • La primera dosis de tonlamarsen tuvo un efecto más duradero del esperado y por tanto “contaminó” al grupo placebo.
  • La gran mayoría de los pacientes estaban usando IECA o ARA-II, además del tonlamarsen, por lo que puede haber intervenido en los resultados.
  • Debido a que disminución del angiotensinógeno no conlleva una reducción de la presión arterial, pudo darse un desacoplamiento en la ruta.
  • Pudo haber un efecto techo en la inhibición del SRAA.

De esta forma, aunque no se han obtenido los resultados esperados, este estudio representa un avance y un paso en la dirección correcta en la búsqueda de un remedio a esta enfermedad. Gracias a KARDINAL, se conoce que existe la posibilidad de regular el SRAA con el empleo de terapias génicas con posología cómoda que podría resolver el problema crónico de la adherencia. Aún así, hay un largo recorrido por delante, siguientes fases, estudios con mayor tamaño muestral y una mejor selección de pacientes.

Para saber más: https://secardiologia.es/blog/16496-estudio-kardinal-un-paso-adelante-en-el-tratamiento-de-la-hipertension-arterial