Los marcapasos supusieron un invento revolucionario a la hora de asegurar la salud cardiaca y, gracias a los avances científicos, este ámbito no ha dejado de avanzar. El último estudio, llamado LEAP2, se ha encargado de evaluar la eficiencia y fiabilidad de un marcapasos sin cables diseñado para la estimulación del sistema de conducción.
Se conocen dos tipos de estimulación cardiaca: la estimulación fisiológica (EF) y la estimulación sin cables (ESC). Hasta ahora eran incompatibles entre sí. Gracias al estudio LEAP2, se ha conseguido combinarlos; un sistema ESC que es capaz de realizar EF.
El estudio se enfocó en el funcionamiento del dispositivo Aveir CSP, desarrollado por Abbott. En concreto, este aparato proporciona una EF en el área de la rama izquierda del corazón. Participaron todos los pacientes que tenían indicación de uso de marcapasos, aunque se excluyeron aquellos que necesitaban estimulación ventricular. La investigación contó con 20 pacientes, aunque uno tuvo que retirarse por no cumplir con los parámetros anatómicos fijados. En total participaron 19 pacientes con un gran éxito de implantación, 18 pacientes. El seguimiento se realizó tras un mes y se obtuvo una tasa sin complicaciones el 68,4 %. En 3 pacientes se produjeron dislocaciones del dispositivo y se procedió a la retirada y a un posterior implante de un marcapasos sin cables. En otro paciente se observó una pérdida de la captura ventricular y se solucionó reprogramando el dispositivo. En otro paciente se registró un derrame pericárdico en el que se actuó realizando un drenaje percutáneo. Este suceso se atribuyó al implante convencional del marcapasos. Por último, otro paciente tuvo una trombosis en el punto de acceso yugular, por donde se realizó el implante.
Este estudio abre un nuevo camino a la conciliación entre el EF y ESC, pero aún queda un largo camino. La investigación contó con una participación muy reducida, sin un grupo control y sobre un solo tipo de dispositivo. Aunque el implante tuvo un gran éxito,18 de 19, debemos tener en cuenta que hubo complicaciones en 5 de ellos y que el seguimiento se hizo al mes, lo que representa un plazo muy corto para conocer la fiabilidad de la fijación, el mantenimiento de la captura del sistema de conducción, cómo responderán los umbrales a largo plazo o el impacto del dispositivo al estar en una posición septal alta.
Otro aspecto que hay que tener en consideración es la posibilidad de que se agote la batería o que ocurra una interferencia física al implantar un nuevo dispositivo sin cables o un electrodo en el área de la rama izquierda.
También se destaca como opción la nueva vía de implantación a través de la yugular, en lugar de un abordaje femoral para la ESC.
La unión entre ESC y EF ya es técnicamente posible; queda por demostrar que esta estrategia sea segura, duradera, reproducible y que aporte un beneficio clínico significativo respecto a las opciones que ya usamos en la práctica habitual.
Para saber más: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1547527126022630